En Coraplax lo más importante es la satisfacción de nuestros clientes, es por ello que nos esmeramos en que todos nuestros productos tengan un acabado óptimo de alta calidad.

Un ejemplo de ellos es el mecanizado de bolas que realizamos para nuestras válvulas de bola con el fin de obtener una mejor estanqueidad.

Una vez que las bolas han sido inyectadas, se procede a su mecanizado para rebajarlas a la medida exacta y quitar las posibles rebabas.

El siguiente paso es el pulido, proceso en el cual se introducen las bolas en un vibrador rotativo donde se consigue su pulido gracias a la fricción con unas piedras abrasivas.

Finalmente se pasa al proceso de abrillantamiento de la bola para conseguir su aspecto final, donde se vuelven a introducir las bolas en otro vibrador, esta vez con filamentos de porcelana mezclados en agua y jabón. Consiguiendo así una bola perfectamente lisa y libre de impurezas.